Dónde hay trabajo · España · Barcelona
Barcelona tiene dos economías a la vez: la que vive del turismo y se mueve por meses, y la de oficinas y puerto, que va todo el año. Conviene saber en cuál te estás metiendo.
La primera Barcelona es la del visitante: hoteles, restaurantes de Ciutat Vella y del Eixample, cruceros, tiendas del centro. Contrata muchísimo entre marzo y octubre y se desinfla en invierno. La segunda es la que no se ve en las postales: el puerto y la Zona Franca, los polígonos del Baix Llobregat y del Vallès, el entorno del aeropuerto y los edificios de oficinas del 22@ y la Diagonal. Esa va todo el año, con turnos y con convenios industriales.
La diferencia práctica es grande: en la primera entras rápido pero te quedas sin trabajo en noviembre; en la segunda cuesta más entrar y se sale mucho menos.
En hostelería y comercio del centro, hablar inglés decente cambia el puesto al que puedes aspirar, y el francés vale casi igual por el turismo del sur de Francia. No hace falta un título: hace falta despacharte con soltura. Quien maneja los dos entra en hoteles y en tiendas grandes, donde se paga por encima del convenio y hay incentivos.
El catalán no suele ser un requisito en hostelería ni en limpieza, pero sí ayuda en comercio de barrio, en atención al público de servicios públicos y en cualquier trabajo de trato continuado con clientes de aquí.
Ojo con los contratos de temporada de hotel: muchos son fijos discontinuos. Eso es bueno —te llaman el año siguiente y conservas antigüedad— pero significa que en invierno no cobras nómina. Pregunta cuántos meses de llamamiento son antes de firmar.
Los convenios de Barcelona están entre los más altos de España en limpieza y hostelería, pero el alquiler aquí aprieta incluso más que en Madrid en relación al sueldo. Vivir en la ciudad con un solo salario de convenio es muy difícil; lo habitual es compartir piso o vivir en la primera corona —Hospitalet, Badalona, Santa Coloma, Sant Adrià— y entrar en metro.
En reparto y en almacén, la Zona Franca y los polígonos del Prat concentran el grueso de las ofertas, con turnos y con plus de nocturnidad.
Febrero, marzo y principios de abril, sin discusión, si apuntas al turismo: ahí se reparte la temporada entera. Para oficinas, almacén y limpieza el calendario es otro y se parece al del resto del país, con septiembre y octubre como mejor ventana.
Si te mueves o no te importa desplazarte, lo más cerca que hay escrito es Palma (a 206 km), Zaragoza (a 256 km) y Valencia (a 303 km).