Es el oficio donde más se necesita gente y donde más se trabaja sin contrato. Saber lo que corresponde cobrar y lo que no te pueden pedir es la mitad del trabajo.
Bajo «cuidadora» caben dos cosas que no se parecen en nada, y conviene saber cuál te están ofreciendo antes de hablar de dinero.
Por horas, en casa de una familia, lo habitual es entre 10 y 13 € la hora, subiendo si hay movilizaciones, noches o fines de semana. Las mañanas entre semana son lo peor pagado; los domingos y los festivos, lo mejor.
Interna (vives en la casa), lo normal está entre 1.200 y 1.600 € al mes más manutención y alojamiento. Ojo con esto: la comida y la habitación no son parte del sueldo más allá de un porcentaje pequeño. Que te digan «te doy 900 € pero vives aquí» es rebajarte el sueldo por la puerta de atrás.
Interna no significa disponible veinticuatro horas. Tienes derecho a descanso diario, a un descanso semanal seguido y a que las horas de presencia por la noche se pacten y se paguen aparte. Si en la entrevista la respuesta a «¿cuándo libro?» es vaga, ya sabes cómo va a ser el resto.
Si trabajas en el domicilio de la persona y te paga la familia, el marco es el de empleadas de hogar: la familia es tu empleadora y está obligada a darte de alta en la Seguridad Social desde la primera hora, aunque solo vayas dos días a la semana. No hay mínimo de horas por debajo del cual «no haga falta».
Desde hace unos años hay dos cosas que mucha gente todavía no sabe:
Si en cambio te contrata una empresa de ayuda a domicilio o una residencia, el marco es otro (convenio de dependencia) y el sueldo por hora suele ser algo menor, pero con más estabilidad, vacaciones ordenadas y una nómina que no depende de que la familia se acuerde.
Las familias no miran currículums: miran si se pueden fiar de ti con su madre. Lo que pesa:
Lo que más sube la hora en este oficio no es la experiencia, es la formación en dependencia: el certificado de atención sociosanitaria a personas en el domicilio, movilizaciones y primeros auxilios. Son cursos cortos, muchas veces gratuitos por el servicio público de empleo, y cambian por completo a qué casas puedes entrar. Con eso pasas de acompañar a poder atender casos que casi nadie quiere coger, que son justamente los que mejor se pagan.
Todo lo de arriba es del oficio y vale en cualquier sitio. Lo que cambia de una ciudad a otra es quién contrata, en qué mes y cuánto cunde el sueldo una vez pagado el alquiler: eso está en las guías por ciudad, que van por separado a propósito para no mezclar las dos cosas.